martes, 5 de marzo de 2019

Aplazando lo Inevitable


Qué pasaría si te dijeran que debes entrar a la terapia de hemodiálisis o diálisis peritoneal  en el futuro próximo, probablemente harías cualquier cosa con tal de retrasar lo inevitable, quizás te han dicho que si sigues con tu actual estilo de vida estarás en estas terapias antes de lo esperado. Esa noticia me fue dada hace algún tiempo, después de dieciséis años de trasplante mi riñón comenzó a fallar de forma progresiva, en la cual el medico nefrólogo calculo una función renal de no más de veinte por ciento.  Bajo el concepto de; si esto es inevitable, haré todo lo posible para aplazarlo lo más que pueda; investigue y estudie todo lo que pude referente al tema y experimente en mí un método que si bien no es la cura, me permitió aplazar durante dos años el ingreso a diálisis, tiempo en el cual me permitió entre otras cosas, hacer una nueva fistula arteriovenosa y darle tiempo a que madurara, este método consistía en volverse lo más vegetariano posible, posible, porque es necesario comer proteínas animales por lo menos una vez a la semana, ingerir agua, por lo menos dos litros diarios, solo si orinas de forma regular, agua, no jugos, ni infusiones, agua ojala purificada y por último y lo más importante que me sirvió muchísimo hasta hoy, sudar, sudar mucho, a través de ejercicio físico o algún otro método, estos simples cambios me permitieron retrasar lo inevitable, en mi caso logre aplazarlo durante dos años, quizás este método pueda funcionar contigo, solo está en ti hacer el cambio y ver los resultados.


Yo, el responsable


El hacerse cargo de uno mismo, aunque suene fácil, es algo totalmente difícil, dentro de nuestra naturaleza y la de mucha gente no está el pensamiento de hacerse cargo de uno mismo, sobre todo y lo he visto mucho en personas con enfermedades crónicas, es más fácil desligarse de la realidad y dejar en manos de médicos mi condición, claro, pero no es del todo cierto. Un médico por más capaz que sea no tiene como manejar el factor humano, es decir, por mucho control y disposición frente a un paciente, cualquiera sea su patología, no podrá controlarlo nunca al ciento por ciento, por lo tanto como pacientes es necesario según mi punto de vista hacerse cargo de uno mismo. En qué sentido se preguntaran, la manera que me ha funcionado es hacerme participe de mi enfermedad, no solamente saber el nombre que esta tiene y el tratamiento a seguir, sino de estudiar el tema y tratar de aprender lo más posibles de lo que uno está padeciendo.
Al entrar por primera vez a un centro de hemodiálisis, me di cuenta que los monitores eran muy diferentes a los que conocí el año noventa, estos nuevos monitores tienen un montón de sistemas de programación, que hacen que el tiempo de terapia sea más efectiva y eficiente para el paciente, como tal, un tratamiento de hemodiálisis convencional consiste en limpiar la sangre del paciente de las toxinas mediante un filtro de membranas a través del proceso llamado  osmosis reversa, además de limpiar la sangre, el monitor se encarga también de eliminar el líquido edematoso acumulado. Este proceso se lleva a cabo mediante un acceso vascular o fistula arteriovenosa (FAV) o mediante un catéter externo insertado a algún vaso sanguíneo de gran capacidad, como la vena femoral o carótida. La conexión mediante FAV es con agujas llamadas trocar que tienen un gran calibre, estas agujas son insertadas en la FAV, lo más alejada una de otra en lo posible, desde donde se succiona la sangre mediante un bomba peristáltica hacia el filtro, que como lo mencionaba, a través del proceso de osmosis reversa, limpia la sangre de toxinas, iones y otras sustancias, para devolver después al cuerpo la sangre ya limpia.

Mi motivación


Hoy es un día muy especial, me he decidido por fin a escribir  y contar parte de mi historia, que egolatría dirán muchos, la verdad es que sí, pero siento que merece ser contada por cómo han resultados las cosas. Durante el proceso de mi existencia he pasado por varias cosas que quizás no son relevantes para el mundo, el mundo no va a dejar de girar por mis vivencias, pero sí puedo dar una mirada y dejar un testimonio para que alguien algún día quiera saber de esta pequeña existencia que algún día giró por un instante.

Hoy soy ingeniero, de lo cual siento un orgullo enorme, lo que significa que se mucho de varias cosas y poco de otras más, pero estoy familiarizado con la mecánica de fluidos, transferencia de masa, concentraciones y otras cosas técnicas, y hoy quiero dar un paseo por mi vida, por mi vida de enfermo renal crónico en hemodiálisis, bajo el prisma de un personaje, ósea yo, que se ha empapado de conocimiento que pueden ayudarle a llevar esta terapia de mejor manera, y dejar el auto-compadecimiento que las personas llegan a sentir. Hoy vengo a mostrar que es posible tener una vida tranquila, plena y duradera.